La desaceleración de la demanda interna, la baja inversión privada y la incertidumbre comercial afectan las perspectivas económicas del país
De acuerdo con el más reciente informe del organismo internacional, la actividad
económica mexicana mostró señales de debilitamiento durante los primeros meses del
año, afectada principalmente por una menor demanda interna y un contexto internacional
complejo.
La OCDE destacó que el Producto Interno Bruto (PIB) registró una contracción de 0.6 por
ciento al inicio de 2026, situación que ha encendido alertas sobre el ritmo de crecimiento
de la economía nacional.
El organismo señaló que la inversión privada continúa mostrando bajos niveles, mientras
que el consumo de los hogares ha comenzado a moderarse debido a una desaceleración
en la generación de empleo formal.
Además, la OCDE advirtió que la incertidumbre en torno a diversos factores económicos y
comerciales ha provocado que empresas nacionales y extranjeras mantengan cautela al
momento de realizar nuevas inversiones.
Los analistas consideran que este escenario podría prolongarse si no se generan
condiciones de mayor certidumbre para los inversionistas.
Conflicto en Medio Oriente impacta a México
Aunque México no participa directamente en los conflictos geopolíticos que se desarrollan
en Medio Oriente, la OCDE explicó que el país sí resiente efectos indirectos derivados de
estas tensiones.
Asimismo, una parte de estos efectos se refleja en los subsidios aplicados al Impuesto
Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), mecanismo utilizado para amortiguar
posibles incrementos en los combustibles.
La volatilidad internacional representa un riesgo adicional para una economía altamente
integrada con los mercados globales y dependiente de las exportaciones.
Revisión del T-MEC genera incertidumbre
El organismo considera que este proceso podría generar incertidumbre entre
inversionistas y empresas mientras se definen posibles ajustes o modificaciones al
tratado.
Especialistas coinciden en que México requiere un periodo más prolongado de estabilidad
y certidumbre regulatoria para consolidar proyectos de inversión de largo plazo y
aprovechar plenamente las oportunidades derivadas de la relocalización de empresas o
nearshoring.
Pese al panorama desafiante, la OCDE señaló que México mantiene fortalezas importantes, como su integración comercial con América del Norte y su posición estratégica para atraer inversiones manufactureras. Sin embargo, advirtió que será fundamental fortalecer la confianza empresarial, impulsar la inversión productiva y generar condiciones que favorezcan un crecimiento económico más sólido y sostenido en los próximos años.
Fuente: Infobae