Estos pequeños frutos rojos contienen muchos beneficios para el organismo, por lo que es importante intentar incormporarlos a la dieta
México se mantiene como uno de los principales protagonistas en la producción global de fresas, pues de acuerdo con cifras oficiales difundidas por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el país ocupa el quinto lugar mundial en producción de fresa, con más de 696 mil toneladas registradas en 2024, este volumen representó aproximadamente 2.4% del total agrícola nacional.
La historia de la fresa en territorio mexicano se remonta a mediados del siglo XX, cuando las primeras variedades comerciales fueron introducidas desde Lyon, Francia, y adaptadas exitosamente en el estado de Guanajuato. Con el paso de las décadas, la producción se expandió hacia regiones con condiciones climáticas favorables y suelos adecuados, como Michoacán y Baja California, entidades que hoy concentran buena parte del volumen nacional y que consolidaron cadenas de exportación hacia América del Norte, Europa y Asia.
Como podemos ver, la fresa es un fruto bastante popular tanto dentro como fuera de México, por lo que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió una guía detallada para orientar a las familias mexicanas sobre la correcta selección y conservación de la fruta. La dependencia subrayó que aplicar medidas sencillas en casa puede marcar la diferencia entre disfrutar fresas frescas durante varios días o desecharlas por deterioro.
Paso a paso: ¿Cómo elegir correctamente las fresas?
Profeco advierte que la experiencia de compra es determinante para garantizar frescura y buen sabor. El organismo recomienda observar cuidadosamente el aspecto general del producto antes de colocarlo en el carrito; entre los principales puntos a considerar destacan:
- Textura firme pero no rígida: las fresas deben sentirse firmes al tacto, sin estar excesivamente duras. Una consistencia demasiado blanda puede indicar sobre maduración.
- Ausencia de daños visibles: se deben descartar aquellas que presenten golpes, cortaduras, manchas oscuras, restos de jugo en el envase o presencia de moho.
- Color rojo brillante y uniforme: la tonalidad intensa y homogénea es señal de madurez óptima. Las zonas blanquecinas o verdosas suelen indicar que el fruto fue cosechado antes de tiempo.
- Aroma dulce y perceptible: un olor tenue puede traducirse en sabor menos pronunciado.
La dependencia también aconseja revisar el fondo del envase, ya que la humedad acumulada puede acelerar la proliferación de hongos. Si se detecta una pieza dañada, es preferible elegir otro paquete.
Así puedes conservar por más tiempo tus fresas
Uno de los errores más frecuentes en los hogares es lavar todas las fresas inmediatamente después de comprarlas ya que la Profeco señala que este hábito, aunque bien intencionado, favorece la descomposición acelerada debido a la humedad residual. De la misma forma explica que el procedimiento recomendado es el siguiente:
- No lavar al llegar a casa, mejor conservarlas secas hasta el momento de su consumo.
- Retirar piezas deterioradas: separar cualquier fresa golpeada o demasiado madura para evitar que contamine al resto.
- Mantener el pedúnculo intacto: no quitar las hojas verdes ni el tallo hasta justo antes de comerlas, ya que funcionan como barrera natural contra microorganismos.
- Refrigerar adecuadamente: guardarlas en el cajón para frutas y verduras dentro del refrigerador, en un recipiente amplio que permita ventilación y sin amontonarlas.
- Evitar cambios bruscos de temperatura: sacarlas solo cuando se vayan a consumir.
Si sabes que no consumirás las fresas en pocos días, la opción más eficaz es la congelación y para ello se recomienda lavarlas y desinfectarlas con unas gotas de desinfectante apto para alimentos, escurrirlas completamente, retirar el tallo, colocarlas extendidas sobre una bandeja hasta que se congelen y posteriormente almacenarlas en bolsas herméticas. Este método ayuda a conservarlas por varios meses, aunque tras la descongelación su textura será más blanda, lo que las hace ideales para licuados, mermeladas o repostería.
¿Cuáles son los beneficios de consumir fresas regularmente?
La fresa no solo destaca por su sabor, sino también por su aporte nutrimental, por lo que la Secretaría de Salud ha difundido en diversas campañas la importancia de incluir frutas frescas en la alimentación diaria para prevenir enfermedades crónicas. De la misma forma es considerada un «superalimento» por su baja densidad calórica y su alto contenido de fitonutrientes. La Profeco destaca los siguientes beneficios:
- Poder antioxidante: son ricas en antocianinas (lo que les da su color rojo), las cuales ayudan a combatir los radicales libres y pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares al mejorar la elasticidad de las arterias.
- Refuerzo inmunológico: sorprendentemente, una porción de 100 gramos de fresas contiene más Vitamina C que una naranja, esencial para la producción de colágeno y la absorción de hierro.
- Salud digestiva: aportan una cantidad significativa de fibra dietética, lo que favorece el tránsito intestinal y ayuda a mantener niveles estables de glucosa en sangre.
- Bajas en calorías: compuestas por un 90% de agua, son el snack ideal para regímenes de control de peso, aportando apenas 33 kcal por cada 100 gramos.
- Ácido fólico: contienen folatos (Vitamina B9), fundamentales para la división celular, lo que las hace altamente recomendables durante el embarazo.
Fuente: El Heraldo